{"id":92,"date":"2024-04-08T17:49:23","date_gmt":"2024-04-08T20:49:23","guid":{"rendered":"https:\/\/jlperello.com\/blog\/?p=92"},"modified":"2024-04-08T20:56:21","modified_gmt":"2024-04-08T23:56:21","slug":"lafcadio-hearn-y-el-idioma-japones","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/jlperello.com\/blog\/2024\/04\/08\/lafcadio-hearn-y-el-idioma-japones\/","title":{"rendered":"Lafcadio Hearn y el idioma japon\u00e9s"},"content":{"rendered":"\n<p>Desempolvando virtualmente textos antiguos, me encuentro con esta tarea de 2004 que me toc\u00f3 escribir para una clase mientras estudiaba en la Universidad de Tokio. Aprovechando las m\u00e1s o menos recientes traducciones de las <a href=\"https:\/\/www.abduccioneditorial.cl\/product-page\/cuentos-de-hadas-japoneses-lafcadio-hearn\" data-type=\"link\" data-id=\"https:\/\/www.abduccioneditorial.cl\/product-page\/cuentos-de-hadas-japoneses-lafcadio-hearn\">obras<\/a> de <a href=\"https:\/\/es.wikipedia.org\/wiki\/Lafcadio_Hearn\" data-type=\"link\" data-id=\"https:\/\/es.wikipedia.org\/wiki\/Lafcadio_Hearn\">Lafcadio Hearn<\/a>, se las dejo traducida y un poco remozada, y sin referencias de p\u00e1gina en las citas, para agilizar la lectura.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Hearn y el idioma japon\u00e9s<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Uno de los objetivos de la estancia de Hearn en el Jap\u00f3n era poder describirlo como \u00abalguien que participa en la existencia diaria de la gente com\u00fan y <em>piensa como ella<\/em>\u00bb. Es decir, pretend\u00eda describir el pa\u00eds desde dentro de su sociedad, como lo har\u00eda una persona japonesa. Esta improbable y probablemente inaudita tarea presupone dominar ampliamente el idioma. Entonces, a prop\u00f3sito de eso, \u00bfcu\u00e1l era la relaci\u00f3n entre Hearn y el idioma japon\u00e9s?<\/p>\n\n\n\n<p>A juzgar por los temas sobre los que Hearn planeaba escribir antes de llegar a Jap\u00f3n, podemos ver, como se\u00f1ala Hughes, que esperaba poder dominar el idioma e incluso describir \u00abcuriosidades del habla popular\u00bb. Sin embargo, tras encontrarse inmerso en la sociedad del pa\u00eds, \u00aben la actualidad no tengo ni siquiera conocimiento del idioma japon\u00e9s\u00bb, declara en una carta a Elizabeth Bisland. Eso nos permite apreciar que las cosas no iban tan bien como a Hearn le habr\u00eda gustado. Pero una mirada a sus obras mostrar\u00e1 que este pesimismo no era habitual.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00abMi primer d\u00eda en el Oriente\u00bb, el primer cap\u00edtulo de su primer libro sobre Jap\u00f3n, nos muestra la fascinaci\u00f3n est\u00e9tica que sinti\u00f3 ante la caligraf\u00eda japonesa que inundaba las calles, una vez fuera del barrio extranjero de Yokohama: \u00ab&#8230; lo pintoresco de sus calles se debe en gran parte simplemente a la profusi\u00f3n de caracteres chinos y japoneses en blanco, negro, azul o dorado que lo decora todo, incluso superficies de postes de puertas y puertas de papel\u00bb. Esta sobreidealizaci\u00f3n o mistificaci\u00f3n del lenguaje tambi\u00e9n lo llev\u00f3 a afirmar que \u00abNinguna convenci\u00f3n r\u00edgida coarta la imaginaci\u00f3n del cal\u00edgrafo o dise\u00f1ador&#8230;\u00bb, olvidando, o tal vez ignorando, la existencia de intrincadas reglas y principios para la pr\u00e1ctica de la caligraf\u00eda japonesa y la escritura cotidiana en general, donde el n\u00famero y el orden de cada trazo de un car\u00e1cter est\u00e1n claramente definidos y deben respetarse convencionalmente.<\/p>\n\n\n\n<p>Un inter\u00e9s similar, pero esta vez no declarado, por el lenguaje hablado tambi\u00e9n se puede vislumbrar en los libros posteriores de Hearn. Por ejemplo, en \u00abEl diario de una mujer (a Woman&#8217;s diary)\u00bb, podemos suponer que Hearn quer\u00eda que su lector disfrutara de los sonidos del lenguaje tanto como del significado, al presentar una traducci\u00f3n libre de los poemas acompa\u00f1ada de su transliteraci\u00f3n, con el fin de permitir al lector ingl\u00e9s imaginar c\u00f3mo sonar\u00eda en japon\u00e9s. Sin embargo, el embrujo que sent\u00eda por el idioma no se queda ah\u00ed. La historia est\u00e1 llena de un n\u00famero excesivo de palabras japonesas, suficiente para agotar la paciencia de un lector cualquiera y, con mayor raz\u00f3n, de traductor profesional. No vale la pena discutir que algunas palabras culturalmente cargadas como <em>sotoba<\/em> o <em>hanami<\/em> deben ser explicadas y pueden dejarse sin traducir. Incluso Isabella Bird, de quien no podemos decir que estuviera encantada con el idioma, utilizaba palabras culturalmente cargadas como <em>daimyo<\/em> (el equivalente japon\u00e9s del se\u00f1or feudal). Pero ese no es el caso con palabras m\u00e1s simples como <em>kozukai<\/em> (conserje) y <em>haribako <\/em>(costurero), donde no hay mucha dificultad para encontrar equivalentes. En \u00abEl diario de una mujer\u00bb incluso una palabra cient\u00edfica como nefritis se deja en japon\u00e9s y se explica con una nota de pie de p\u00e1gina. Algunos pasajes nos hacen preguntarnos si Hearn alguna vez pens\u00f3 en sus lectores en el extranjero, ya que dejaba palabras y expresiones sin traducir ni explicar, como <em>Kochira \u00eb!<sup><a href=\"#footnote-1\" id=\"footnote-ref-1\">[1]<\/a><\/sup><\/em> y <em>kana<sup><a href=\"#footnote-2\" id=\"footnote-ref-2\">[2]<\/a><\/sup><\/em>, lo cual sin duda confundir\u00eda a aquellos sin conocimiento del idioma. Podr\u00edamos aventurar una suposici\u00f3n y decir que su fascinaci\u00f3n y encantamiento con el lenguaje lo animaron a intentar compartir sus descubrimientos con sus lectores. Por ejemplo, reflexiona sobre la polisemia o los or\u00edgenes de una palabra, y presenta sus hallazgos al lector como si fueran evidencia de la singularidad inherente del japon\u00e9s, olvidando que esos son fen\u00f3menos comunes en cualquier idioma: \u00ab<em>Aigasa<\/em>, un <em>t\u00e9rmino fant\u00e1stico<\/em> compuesto por el verbo <em>au<\/em>, &#8220;concordar, corresponder&#8221;&#8230; y el sustantivo <em>kasa<\/em>, un paraguas&#8230;\u00bb (Hearn, Diario de una mujer, cursivas m\u00edas). De hecho, su editor y el prestigioso acad\u00e9mico <a href=\"https:\/\/en.wikipedia.org\/wiki\/Basil_Hall_Chamberlain\" data-type=\"link\" data-id=\"https:\/\/en.wikipedia.org\/wiki\/Basil_Hall_Chamberlain\">B.H. Chamberlain<\/a> se opon\u00edan a este exceso, como podemos ver en una carta dirigida a este \u00faltimo, donde Hearn intenta explicar su punto de vista. \u00abPara m\u00ed, las palabras tienen color, forma, car\u00e1cter&#8230; Que sean incomprensibles no hace ninguna diferencia\u00bb. Ilustra su punto diciendo que las personas desconocidas son interesantes precisamente por ser incomprensibles, y que lo mismo es v\u00e1lido con las palabras extranjeras.<\/p>\n\n\n\n<p>Es en este punto donde se puede decir que la fascinaci\u00f3n de Hearn por el idioma supera su manejo del mismo. Creo que ve\u00eda poes\u00eda donde no la hab\u00eda. En El diario de una mujer, su incorrecta traducci\u00f3n de <em>o-hiraki<\/em> como \u00abhonorable florecimiento\u00bb, en lugar de \u00abcierre, clausura [de una fiesta]\u00bb, muestra que se exced\u00eda en la b\u00fasqueda de lo ex\u00f3tico.<\/p>\n\n\n\n<p>Tambi\u00e9n se podr\u00eda argumentar que con todas esas palabras sin traducir y explicaciones largas, Hearn probablemente intentaba ocultar sus deficiencias con el idioma. Al abrumar al lector con palabras extra\u00f1as, pod\u00eda disfrazar su incapacidad para lograr la facilidad de comunicaci\u00f3n deseada. Aun as\u00ed, si observamos las razones en que \u00e9l insist\u00eda en sus cartas, su intenci\u00f3n era simplemente mostrar el color, el estado de \u00e1nimo y la personalidad de las palabras, entre una larga lista de atributos (Koizumi 105). Ahora, si Hearn estaba tratando de presumir o intentando compartir poes\u00eda con sus lectores, eso quedar\u00e1 a criterio del lector.<\/p>\n\n\n\n<p>Bibliograf\u00eda:<\/p>\n\n\n\n<p>Bisland, Elizabeth. <em>The Life and Letters of Lafcadio Hearn<\/em>. 2 vols. Boston: Houghton, Mifflin, 1906.<\/p>\n\n\n\n<p>Hearn, Lafcadio. <em>Glimpses of Unfamiliar Japan<\/em> (1894) Rutland: Charles E. Tuttle, 1976.<\/p>\n\n\n\n<p>___. &#8220;A woman&#8217;s diary&#8221; on <em>Kotto<\/em> (1902)<\/p>\n\n\n\n<p>Hughes, George. Lafcadio Hearn: Travel-Writing and Controversy.<\/p>\n\n\n\n<ol class=\"wp-block-list\">\n<li>\u00abPor aqu\u00ed, por favor\u00bb. <a href=\"#footnote-ref-1\">\u2191<\/a><\/li>\n\n\n\n<li>Sistema de escritura fon\u00e9tica del japon\u00e9s. <a href=\"#footnote-ref-2\">\u2191<\/a><\/li>\n<\/ol>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"766\" height=\"1024\" src=\"https:\/\/jlperello.com\/blog\/wp-content\/uploads\/2024\/04\/IMG_20230417_153811-766x1024.jpg\" alt=\"Tumba de Lafcadio Hearn, bajo su nombre de naturalizaci\u00f3n, Yakumo Koizumi. Cementerio de Zoshigaya. \u00a9 Juan Luis Perell\u00f3 2023\" class=\"wp-image-99\" style=\"width:605px;height:auto\" srcset=\"https:\/\/jlperello.com\/blog\/wp-content\/uploads\/2024\/04\/IMG_20230417_153811-766x1024.jpg 766w, https:\/\/jlperello.com\/blog\/wp-content\/uploads\/2024\/04\/IMG_20230417_153811-224x300.jpg 224w, https:\/\/jlperello.com\/blog\/wp-content\/uploads\/2024\/04\/IMG_20230417_153811-768x1026.jpg 768w, https:\/\/jlperello.com\/blog\/wp-content\/uploads\/2024\/04\/IMG_20230417_153811-1149x1536.jpg 1149w, https:\/\/jlperello.com\/blog\/wp-content\/uploads\/2024\/04\/IMG_20230417_153811-1532x2048.jpg 1532w, https:\/\/jlperello.com\/blog\/wp-content\/uploads\/2024\/04\/IMG_20230417_153811-1140x1524.jpg 1140w, https:\/\/jlperello.com\/blog\/wp-content\/uploads\/2024\/04\/IMG_20230417_153811-1320x1764.jpg 1320w, https:\/\/jlperello.com\/blog\/wp-content\/uploads\/2024\/04\/IMG_20230417_153811.jpg 1736w\" sizes=\"auto, (max-width: 766px) 100vw, 766px\" \/><figcaption class=\"wp-element-caption\">Tumba de Lafcadio Hearn, bajo su nombre de naturalizaci\u00f3n, Yakumo Koizumi. 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